Alerta por sequía en Colombia, así está el panorama nacional
Las hipótesis sobre las causas y la responsabilidad por la
emergencia ambiental en Casanare están divididas, sin embargo, ese
departamento no es el único perjudicado por la temporada seca en el
país.
La imagen de chigüiros, babillas, galapas, ganado, tortugas y venados
muertos o agonizantes por falta de agua en Paz de Ariporo (Casanare),
ha generado polémica entre ambientalistas, instituciones y expertos.
Mientras unos piden explicaciones, otros tantos tratan de hallar
soluciones para la fuerte sequía que ha cobrado la vida de más de 20.000
animales en ese municipio y amenaza a muchos más. Pero Casanare no es
la única región afectada, otros departamentos como Cesar, Magdalena,
Atlántico, Santander y Chocó también han sentido los efectos de la
temporada seca en el país.
En su último informe, el Instituto de
Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) anunció que los
niveles de varios afluentes del país pueden presentar desabastecimiento
debido a las altas temperaturas, principalmente en la región
centro-oriente, Caribe y Orinoquía, es decir, en Cundinamarca, Boyacá,
Santander, Norte de Santander, Arauca, Meta, Casanare, Cesar, Guajira,
Magdalena, Bolívar, Atlántico, Sucre y Córdoba.
Según Cristhian
Euscátegui, Jefe de Pronósticos y Alertas de Ideam, la condición en el
norte del país es propia en esta época del año, mientras que en el
oriente, la situación es más compleja. “Aunque en el oriente ha habido
precipitaciones, no se han alcanzado los promedios habituales. Se espera
que llueva a mediados de abril”, explica.
La temporada seca tiene
a siete departamentos en alerta roja por la posibilidad de que se
presenten incendios forestales: Casanare, Arauca, Meta, Guajira,
Magdalena, Atlántico y la zona norte de Bolívar. Euscátegui agregó que
departamentos como Chocó mantienen alerta naranja por posibles
deslizamientos.
Estos son algunos de los departamentos afectados por la sequía:
Chocó:
Un incendio forestal que inició el 9 de marzo, al parecer porque dos
cazadores prendieron una fogata para capturar una tortuga, consumió más
de 3.800 hectáreas de la selva del municipio de Unguía, al norte del
departamento. Es uno de los daños ambientales más importantes de los
últimos años en la zona. La conflagración dejó pérdidas de flora, fauna y
especies naturales. Se estima que tendrán que pasar 30 años para que la
zona pueda recuperarse.
Casanare: Sin duda se trata del caso más
sonado por sus fuertes secuelas. Más de 20.000 animales han muerto en
Paz de Ariporo, donde los pobladores se dedican principalmente a la
ganadería. “Los finqueros sufren, lloran por ver el desastre. Nunca
había tanta muerte. Nosotros sabemos cuál es el clima de nuestro
municipio y nunca se había alargado así”, dijo a El Espectador María
Victoria Fernández, habitante de la localidad.
Aunque la comunidad
y grupos ambientalistas han manifestado que la escasez de agua se debe
principalmente al trabajo de petroleras en la zona, expertos que han
analizado la problemática como Brigitte Baptiste, directora del
Instituto Humboldt, sostienen que es precipitado hacer tal afirmación.
Luz Helena Sarmiento, ministra de Medio Ambiente indicó que se creará un
plan de adaptación al cambio climático para la región de la Orinoquía.
Cesar:
Al suroccidente de Valledupar, la muerte de cientos de peces en la
acequia Las Mercedes por cuenta de la sequía es motivo de investigación.
Pese a que los habitantes del sector se han encargado de recogerlos,
los animales se están descomponiendo. Dicho canal cruza gran parte de la
capital del Cesar (12 kilómetros) y hay un hospital cerca.
Según
dicen habitantes de la zona, no hay ni una gota de agua desde el pasado
17 de marzo e incluso varias personas han tomado los peces para el
consumo humano, lo cual generaría riesgos como epidemias.
Magdalena:
El Parque Tayrona, destacado atractivo turístico para Santa Marta,
tiene en alerta a las autoridades desde el pasado 26 de marzo debido a
posibles incendios forestales por las elevadas temperaturas en la
capital del Magdalena. Aunque hasta el momento no se ha producido
ninguna eventualidad en la zona, Luz Elvira Angarita Jiménez, directora
territorial Caribe de Unidad de Parque, aseguró a Vanguardia Liberal que
se tienen preparados planes para prevenir crisis ambientales, a través
de campañas educativas para que los visitantes cuiden parque.
Atlántico:
La ausencia de precipitaciones ha hecho que el agua disminuya
considerablemente en el Lago del Cisne, que ocupa aproximadamente 53
hectáreas y está ubicado a tres kilómetros de Barranquilla. La
Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA) tomó medidas frente al
uso del lago, pues este es empleado para regar cultivos, criar animales
y para que habitantes de la calle tomen baños.
Santander: Seis
municipios de ese departamento están en alerta por la temporada de
sequía. Se trata de, Landázuri, Vélez, Galán, Capitanejo, Los Santos y
Cabrera, siendo los últimos dos los más afectados, pues han tenido que
esperar dos años y cuatro meses, respectivamente, para que llueva.
Además, se ha tenido que racionar el agua tanto en la cabecera urbana
como en la zona rural, por lo cual el servicio se habilita entre dos y
cuatro horas durante el día.
* Algunas recomendaciones para la temporada
Según
La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación
y la Sequía (CNULD), el fenómeno de sequía se presenta cuando se
registra un nivel menor de lluvias al acostumbrado, causando un
desequilibrio hídrico y afectando los sistemas de producción de la
tierra, que a su vez provoca mayor exposición a enfermedades y pérdida
de fauna y flora. Para mitigar los efectos que puede ocasionar la
temporada seca en el país, algunas recomendaciones son:
1. Difundir información acerca de la época de sequía que sea útil para su comunidad
2. Evitar actividades que impliquen manejo de fuego
3.
Preservar y optimizar el agua (cerrar grifos cuando no los esté usando,
tomar duchas cortas y lavar el carro con un balde y no con manguera)
4. No botar objetos de vidrio, cigarrillos u otros desechos que pueden ocasionar incendios forestales
5. Usar protector solar y no exponerse prolongadamente al sol
angie camila velasquez manjarres